martes 25 de agosto de 2009

Ayer, mientras regresaba a mi casa, me puse a pensar sobre esa costumbre mía que tengo de deprimirme cuando la gente habla y yo no tengo nada que opinar. Es algo raro, algo me deprime y luego me olvido qué fue, pero sigo deprimida.


En fin. Luego, cuando tuve oportunidad de analizar bien esto, cayó sobre mi un pensamiento que me dejó terriblemente asustada: "Soy ignorante". O más bien, le tengo miedo a ser ignorante. Fue algo así como: "Hay demasiadas cosas sobre las que no sé..." y luego: "¡Tengo que aprenderlas!".

Creo que he desperdiciado mucho tiempo viviendo en un nivel subjetivo, por eso me aterra el hecho de que hay cosas que no sé... y siento como si el tiempo se acabara y yo me quedara estancada en esa ignorancia sin hacer nada por contrarrestala.

Pero bueno, he decidido tomar medidas al respecto... ¡tengo que salir de mi ignorancia!.

Ahí vamos, pues.



miércoles 12 de agosto de 2009

De regreso...

Ah... tanto tiempo.


Pero bueno, siento que estoy lista para empezar un nuevo ciclo y me intriga la idea.

Decidí borrar el blog anterior para hacer oficial el nuevo comienzo. No hay mucho qué decir, así que publico un pedacito de algo que escribí hace mucho, me gusta la versión completa, pero es algo largo, así que lo publicaré por partes:

Por momentos capturamos instantes efímeros de nuestra existencia.

Aquellos en que somos puros,

El extracto de nuestra alma,

La esencia de los sueños.

Y luego, con la vista en aquellos preciados y cortos momentos,

Volvemos sumidos en inconsciencia a la corriente de realidad que nos arrastra.

Nos alejamos.

Aquellos instantes mueren.